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  Sremski Karlovci

Sremski Karlovci (fonéticamente Sremsqui Carlovtsi), es un pintoresco pueblo situado entre la cordillera de la Fruška Gora y el Danubio en la región autónoma de Vojvodina (fonéticamente Voyvodina) de la República de Serbia. Se encuentra a 70km de la capital serbia, Belgrado, y a 10km de la capital autonómica, Novi Sad. Se encuentra en la carretera Belgrado – Subotica y en la ruta internacional que conecta Estambul y Varsovia. Sremski Karlovci está situado en la orilla del Danubio entre tres colinas: Čerat, Doka y Magarčev Breg. La región de la Vojvodina está formada por las áreas de la Bačka, del Banat y del Srem. De aquí el nombre del pueblo Sremski Karlovci que quiere decir “Karlovci del Srem”. Este pueblo ofrece una oportunidad única para conocer sus dos más grandes riquezas: la historia ligada a sus edificios y el sabor genuino de sus tradiciones. En Sremski Karlovci no existe industria. En el centro histórico el tráfico es mínimo. Aquí es posible redescubrir el verdadero significado de las palabras paz y tranquilidad.

Su gente y su gastronomía
La gente de Sremski Karlovci es trabajadora, muy hospitalaria, amable y alegre. Paseando por las calles del pueblo se puede disfrutar de la tranquilidad del espíritu de la Vojvodina y del Srem, donde todo es más lento pero todo va bien. La cocina de la Vojvodina es variada y rica, con una gran cantidad de carnes, pescados, verduras, frutas y especias. Es el resultado de la mezcla de las cocinas serbia, húngara, rumana y eslovaca con muchos platos derivados de las cocinas alemana, rusa o de la oriental. El ritual gastronómico comienza con entrantes fríos con especialidades como la carne secada al viento o ahumada (por ejemplo el lomo, el jamón, salchichas, el kulen-parecido al chorizo, tocino etc.). A continuación se suele tomar sopa o caldo. En la cocina de la Vojvodina el plato principal se basa en la carne o el pescado de río. Junto con el plato principal se sirven verduras estofadas, ensalada y salsas. Especialidades que merecen señalarse son el gulash también llamado Paprikaš (estofado de carne troceada) o la sopa de pescado (Riblja čorba) y otras especialidades preparadas según recetas tradicionales de pescadores y cocineros de la zona. Cada comida se concluye con unos postres dulces de los que esta cocina es riquísima (por ejemplo pita o strudel de amapola o de frutas, tartas, kuglof, etc.). Junto con la buena comida se sirven buenas bebidas. Como aperitivito se suele tomar rakija-agua ardiente casera de frutas u orujo, y después un buen vino. Se dice a menudo: "Qué la naturaleza del los “vojvodianos” es tan benigna justamente gracias a la buena comida.”

Edificios y monumentos
La Serbia y la Vojvodina tienen una rica tradición cultural. Se encuentran en un de cruce de caminos entre oriente y occidente y por estas tierras han pasado multitudes de gentes y pueblos. Los que venían traían elementos de sus culturas, al mismo tiempo que adquirían los elementos de otras. Es una valiosa herencia que ha enriquecido a todas las nacionalidades y pueblos de esta región. Testigo de ello es el mar de trajes tradicionales, costumbres diferentes, religiones y nacionalidades diferentes entre las cuales gobierna la tolerancia y el respeto mutuo. La diversidad representa un verdadero valor en estas tierras. El centro urbano de Sremski Karlovci adquiere el aspecto actual a finales del siglo XIX. Destacan sus bellos edificios de estilo neoclásico de la época austrohúngara. Diferentes benefactores donaron fondos y se involucraron en la construcción de palacios y edificios de esta ciudad. Los hermanos Anđelić patrocinaron la construcción de la primera escuela secundaria serbia, en serbio Karlovačka Gimnazija. El proyecto era del arquitecto Ðula Partoša y la ejecución se terminó entre los años 1891 y 92. El Patriarca serbio-ortodoxo Georgije Branković, participó con sus fondos personales y con activos de los fondos nacional-eclesiástico, patrocinó y asesoró la construcción de cuatro edificios emblemáticos: el Palacio del Patriarcado ( Patriaršija 1892 - 1894), el edificio de los archivos nacional-eclesiásticos (Crkveno–narodni Fond 1899), el Seminario (Bogoslovija 1900) y el edificio del Stefaneum (1903). Junto con la fuente barroca de los "Cuatro leones" de 1799 y la Catedral de San Nicolás (Saborna Crkva Svetog Nikole 1758 - 1762) el centro de la ciudad tiene un estilo distintivo que raramente se encuentra en ninguna otra ciudad de Serbia. Al lado de la Catedral ortodoxa está la Iglesia católica de la Santísima Trinidad, y un poco más arriba y en el otro lado de la plaza está el así llamado Edificio de Magistratura donde tiene su sede hoy el Ayuntamiento. El lado superior de esta plaza está cerrado por la emblemática Karlovačka Gimnazija de Sremski Karlovci. En el mismo núcleo histórico de la ciudad se encuentran: el Palacio Ilion que perteneció a la familia baronil Ilicic (de 1848) que es hoy en día sede del museo municipal; dos iglesias ortodoxas: la de arriba (1746) dedicada a la Santísima Virgen y la de abajo (1719) dedicada a los Apóstoles Pedro y Pablo situada debajo de un enorme y centenario plátano (Platanus). No se pierda la visita de la famosa Capilla de la paz, donde en 1699 se firmó el Tratado de paz de Karlovci.

Alrededores y naturaleza
La posición geográfica de Sremski Karlovci es ideal para la viticultura. En los campos de cultivo de los alrededores del pueblo se observan principalmente viñedos y frutales. En las colinas de terreno sedimentario, están escavadas las numerosas bodegas (lagum) donde pasado y presente se confunden alrededor de la elaboración vinícola. Los vinos de Sremski Karlovci son conocidos en el mundo y tienen mucho renombre. Los hábitats vegetales varían entre bosque caducifolio, vegetación de rivera y las praderas, constituyendo una gran variedad de ecosistemas. Al sur oeste de Sremski Karlovci se encuentra la cordillera de la Fruška Gora que es una isla montañosa en la planicie de la Panonia. El pico más alto es Crveni čot (Tzrveni chot) con 539 m de altitud. Su situación geográfica, su historia geológica, sus condiciones microclimáticas y gracias a su abundancia de flora y fauna hacen que este macizo sea muy interesante desde diferentes puntos de vista científicos y sus hermosos paisajes hacen que sea un lugar ideal para realizar excursiones, deportes y otros fines recreativos. Además entre las colinas de la Fruška Gora se encuentran 16 monasterios, la mayoría construidos en el siglo XVI, que tienen excepcional importancia para la espiritualidad y la cultura serbia. Los más conocidos son los de Krušedol y Hopovo y se pueden visitar. A unos 4 km del centro de Sremski Karlovci está la colina de Stražilovo. Tienen renombrada fama su aire limpio, su riqueza de flora y fauna y es conocido especialmente porque aquí se encuentra el monumento sepulcral de uno de los poetas románticos más importantes de la literatura Serbia: Branko Radičević. El Danubio con sus paisajes y playas de arena ofrece una infinidad de posibilidades de recreo y los amantes de la caza y/o de la pesca aquí tendrán entretenimiento asegurado. El visitante puede disfrutar de agradables paseos por Los Jardines Reales (Dvorska bašta), jardín botánico considerado como un laboratorio científico al aire libre único en la península balcánica por la variedad de especies vegetales que se encuentran. También se ubica un pequeño centro deportivo-recreativo.

Historia
Sremski Karlovci fue desde siempre crisol de culturas y cruce de caminos. Tuvo importancia estratégica durante la expansión del imperio Romano para el sistema de fortalezas que iban construyendo en los límites del imperio llamados "Limes". La época romana marca el comienzo de la cultura vinícola en la historia de Sremski Karlovci y en toda esta región. Hasta el 1521 fue de posesión de familias de la nobleza húngara. En ese año el comandante militar turco Bali-Beg la conquistó y durante los próximos 170 años la ciudad fue parte del Imperio Otomano. Es de esta época cuando el pueblo se cita el pueblo por primera vez en un documento escrito con el nombre eslavo de Karlovci. En enero de 1699 en Sremski Karlovci se firmó el tratado de paz entre el Imperio Otomano y la Santa Alianza (una coalición de varias potencias europeas incluidas Monarquía Habsburgo, Prussia, Polonia, Venecia) gracias a la mediación de Inglaterra y Holanda. El tratado decretaba el fin a la Gran Guerra Vienesa que duraba desde el año 1683 (en la que los turcos llegaron a sitiar Viena) y relegaba el Imperio Otomano al sur del Danubio. Sremski Karlovci fue anexa a la monarquía de los Habsburgo y se incluyó en la frontera militar. Más tarde, en el lugar donde se llevaron a cabo las negociaciones, los franciscanos erigieron la Capilla de la Virgen de la Paz (Kapela Gospe od Mira). En los años 1848-49, Karlovci es el centro de la Unión de los Serbios que vivían en el imperio Austro-Hungaro y es aquí donde el entonces metropolita Josif Rajcic convoca el Sabor – la Asamblea - de mayo durante la cual, entre otras cosas, si decide che el Srem, la Backa, el Banat y la Baranja constituirían el Ducado Independiente de Vojvodina. En esa ocasión el metropolita es elevado a grado de patriarca. Después de la primera guerra mundial la ciudad es incluida en el primer Reino de Serbio, Croatas y Eslovenos (SHS). Durante la segunda guerra mundial entre el 1941 y 44, fue englobada en el Estado Independiente Croata (NDH). En esta etapa le fue cambiado el nombre en Hrvatski Karlovci (Karlovci de Croacia). Al acabar de la segunda guerra mundial fue parte de Yugoslavia hasta su disolución en 1991. Hoy es parte del territorio de la Republica de Serbia. Entre 1980 y 1989, Sremski Karlovci fue uno de los siete municipios de la ciudad de Novi Sad. Hoy es una unidad administrativa autónoma. Actualmente Karlovci tiene alrededor de 9000 habitantes, pero contrariamente a sus reducidas dimensiones, su importancia histórica, espiritual y cultural es inmensa.


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